REVISTA DIGITAL DE CIENCIA FORENSE
Los primeros artículos de criminalística en México.
Una invitación a su lectura desde sus fundamentos epistemológicos
Lázaro Ruiz Eliseo 1✉
1 Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE). CDMX. México.
✉ eliseo.lazaro@inacipe.fgr.org.mx
Lázaro-Ruiz E. Los Primeros artículos de criminalística en México. Una invitación a su lectura desde sus fundamentos epistemológicos. ReCiF, Año 4; Núm. 2:42-52
Vicente Torres Zúñiga
Dos.
07 mayo 2025.
01 septiembre 2025
30 octubre 2025
Creative Commons CC-BY-NC-SA 4.0 Internacional.
El objetivo general del presente artículo es describir la importancia de la Memoria Histórica de la Criminalística Mexicana, por medio del análisis de los doce primeros artículos escritos en la Revista Criminalia, desde 1933. Se realizó una invitación a su lectura desde sus fundamentos epistemológicos y se destacó la relevancia de la historicidad, la lectura sin anacronismos y la interpretación contextual para comprender la Criminalística. Se concluyó que para entender el pasado, presente y futuro de la Criminalística, la memoria histórica sirve como un referente para avanzar con identidad y sin soslayar la otredad.
Palabras clave: criminalística mexicana, artículos académicos, epistemología, historia, Criminalia.
The general objective of this article is to describe the importance of the Historical Memory of Mexican Criminalistics, through the analysis of the first twelve articles written in the Criminalia Magazine, since 1933. An invitation was made to read it from its epistemological foundations and the relevance of historicity, reading without anachronisms and contextual interpretation to understand Criminalistics was highlighted. It was concluded that to understand the past, present and future of Criminalistics, historical memory serves as a reference to advance with identity and without ignoring otherness.
Keywords. mexican criminalistics, academic articles, epistemology, history, Criminalia.
Introducción
La Ciencia Forense, la Criminalística y los Servicios Periciales han avanzado en diversos aspectos
en las últimas décadas. En la actualidad se tienen programas de estudio de licenciaturas, maestrías,
especialidades y doctorados; protocolos, acuerdos, guías, estándares de certificación, acreditación
de laboratorios forenses; referentes jurídicos específicos para la intervención forense; personal
pericial con capacitación especializada; y marcos teóricos-conceptuales de cientificidad para identificar
la validez y fiabilidad del conocimiento científico de la prueba pericial.
También, se reconoce la necesidad de seguir trabajando en estos retos para que su avance sea homólogo
e integral en todas las especialidades periciales y en todo el territorio nacional. De los avances
mencionados, la cientificidad de la prueba pericial se relaciona con su epistemología, metodología e historicidad.
De ahí la relevancia del presente texto que tiene como objetivo analizar la importancia de la memoria
histórica de los primeros artículos científicos o académicos escritos en México, como un marco histórico
que permite comprender los periodos por los cuales ha pasado la producción de conocimiento científico
en la Criminalística Nacional y su enfoque epistemológico.
Además de invitar a su lectura, se planteó la siguiente pregunta: ¿Por qué es importante la lectura
desde un enfoque histórico-epistemológico de los doce primeros artículos académicos de la Criminalística
Nacional? Se da respuesta a dicho cuestionamiento, y se insiste en la relevancia de una lectura e
interpretación lo más libre de anacronismos y sesgos que sean posibles.
Así como ponderar el valor que representa el conocimiento científico escrito en la histórica revista
Criminalia, la cual está en vías de llegar a su centenario, y que alberga conocimiento nacional e
internacional de gran importancia para comprender la Criminalística actual, repensar su enfoque y plantear
estrategias para su consolidación en el marco del procedimiento penal acusatorio, los derechos humanos
y la perspectiva de género.
Rosa E. Belvedresi (2016), comenta en la Introducción de la Filosofía de la historia. Conceptos y
teorías de la historia, que:
La temporalidad histórica involucra, más específicamente, aquello que las comunidades pretenden transmitir
a las próximas generaciones, que se expresa en la relación que establecen entre las tres dimensiones
temporales de pasado, presente y futuro. El pasado histórico se compone de aquellos sucesos que son
identificados como centrales para la conformación actual de una comunidad y que consideran objeto de recuerdo
compartido, es decir, herencia a conservar. El presente podrá ser leído en relación al pasado como la
realización de las promesas pretéritas, como su traición o abandono, como el rastro de un pasado de gloria,
y en relación al futuro como la antesala de las realizaciones por venir [1].
Si las ideas de Belvedresi se contextualizan en la ciencia forense actual, existe una historia específica de las personas que han contribuido al avance de la ciencia forense, que en un marco histórico temporal al coincidir en grupo forman una historia comunitaria, que posiblemente en ella compartan valores, objetivos, intereses y metas. Asimismo, que el estudio de la historia de lo forense no se reduce a comprender lo que se hizo mal en el pasado como juez evaluador que determine lo que se creó o dejó de hacer de manera correcta o incorrecta, sino como un modelo que comprenda nuestra identidad comunitaria en cada una de sus expresiones.
Claro que en la actualidad se han abandonado ciertas técnicas “científicas”, que el tiempo demostró que no
eran ciencia como tal, como lo fue el caso de la prueba de la parafina que se publicó en 1948 por Israel
Castellanos y Rafael Plasencia, con el nombre: “El guantelete de parafina. Instrucciones técnicas para su
confección”. Ahora bien, quien en la actualidad juzgue a Israel Castellanos y Rafael Plasencia, lejos de aportar
información válida, solo alimentará los anacronismos y sesgos, de los cuales la Criminalística moderna debería apartarse.
La historia representa no solo el pasado, la cronología de hechos o la sucesión de estos. La historia es un
corpus vivo cuando su ontología vive en el presente para integrar la razón, el entendimiento y la comprensión
integral de los fenómenos. Como lo dice Rosa E. Belvedresi: “La filosofía de la historia tiene como campo
privilegiado de reflexión los modos en que los grupos humanos han pensado el pasado, entendiendo por ello las
diversas maneras en que lo han recordado, imaginado, transmitido, representado, contado, estudiado e,
incluso, olvidado” [1].
Avanzar es un reto ético y humanístico que tiene la Criminalística, pero sin olvidar el pasado y sin ignorar
la otredad, e ir a nuevos retos, algunos de ellos, como los enunciados por Alejandro Sepúlveda Adrián Ercoli:
Nuevos objetos históricos: pasado reciente, trauma y memoria. El pasado reciente en disputa: tensiones
entre historia y memoria [2].
Por ello, para la lectura del presente artículo, este se organizó en tres apartados, en el primero se describe
la importancia de la historicidad y la epistemología, para entender la criminalística actual; posteriormente se
encuentra el listado de los doce primeros artículos nacionales de criminalística (1933-1953), y finalmente el
lector en los anexos encontrará la primera hoja de cada artículo, que fue investigado en la revista Criminalia.
En aras que consulten totalmente el artículo original y completo.
Historicidad Y Epistemología: Dos Bases Para Entender La Criminalística Actual
Cuando las personas escriben textos académicos, no solo plasman su identificación gráfica sino también su
postura de ciencia, su ontología y su inclinación epistémico-metodológica al paradigma o modelo de ciencia al
cual se adscriben. Esto resulta muy importante porque la Criminalística Nacional e Internacional tiene una
historicidad que permite comprender los periodos que han pasado, las tendencias actuales y las prospectivas.
Por ello, al analizar lo que escriben los autores se examina parte de su identidad académica o su forma de
concebir la ciencia forense. Siempre y cuando cualquier análisis epistemológico e histórico se realice libre
de sesgos y anacronismos que lejos de comprender el fenómeno, haga comparaciones o análisis que desestimen el
contexto histórico, social, político, económico y las circunstancias específicas en que acontecieron los hechos.
Así, toda interpretación al tener una metodología ayuda a alejar el leal saber y entender, y permite conocer
las virtudes que ofrece la historia y la epistemología en la ciencia forense actual.
Tal como lo explica Olarte (2009), cuando escribe acerca del anacronismo en historia y en ciencias sociales:
...el análisis histórico, como trabajo comprometido con el avance sistemático de las ciencias de la sociedad,
es también examen riguroso de los instrumentos que pone en marcha el investigador, tanto en el plano conceptual
de las nociones e instrumentos que hace funcionar en ésta o aquella investigación particular, como en el plano
general de los supuestos mayores de la disciplina [3].
La historia y la epistemología no son disciplinas o áreas del conocimiento que ofrezcan abstracciones,
especulaciones o discursos teóricos que solamente existan en la filosofía de quién los escribe, sino que por
el contrario, generan recursos para justificar los fundamentos para que las prácticas científicas de campo o
laboratorio reflejen comprensión teórica, conceptual, metodológica y técnica al resolver casos de interés forense.
Dichas prácticas forenses, traducidas en el argot pericial, son peritajes, los cuales conforme la legislación
procesal penal mexicana se desahogan principalmente en la etapa de juicio oral del procedimiento penal acusatorio.
En ese desahogo es cuando por medio de la oralidad se escucha al perito exponer su intervención forense y, por
lo tanto, sus conclusiones periciales, que más allá de escapar de las leyes de la lógica y las bases del
conocimiento científico, tienen que ceñirse a ellas.
Por ejemplo, las conclusiones periciales son silogismos, tienen premisas y deben cumplir con los principios de
la lógica (identidad, no contradicción, tercero excluido y razón suficiente). Además, deben justificar el andamiaje
teórico y la evidencia pericial que legitima dichas conclusiones, las cuales en términos estrictos están
fundamentadas en metodología, epistemología y la historicidad de la ciencia forense y la Criminalística.
Cuando se hace referencia a la Epistemología, se vincula a la teoría del conocimiento que se enfoca en el
análisis integral del conocimiento científico. Por ello, la Epistemología resulta importante para la formación del
personal pericial y todos los operadores e involucrados en el sistema de justicia penal. Razón de ello es que la
Criminalística es conocimiento científico, metodológicamente justificado como una disciplina forense, que más allá
de la discusión si tiene el estatus de ciencia o disciplina, -cual sea la convicción de cada persona-, lo que no se
pone en duda es que se trata de conocimiento científico. De ahí la importancia de la Epistemología de la
Criminalística y de la Ciencia Forense.
La Enciclopedia de Filosofía de Stanford, al explicar qué es la Epistemología, refiere que: “El término
“epistemología” proviene de las palabras griegas “episteme” y “logos”. “Episteme” puede traducirse como
“conocimiento”, “entendimiento” o “conocimiento”, mientras que “logos” puede traducirse como “cuenta”,
“argumento” o “razón”. [4]. De esta antepenúltima acepción
del significado. El “argumento”, no solamente es una de las bases del discurso científico pericial en
el marco del juicio oral, sino que al analizar las bases se llegará a saber qué es lo que piensa, sabe
y valida el perito como ciencia. De ahí la importancia de la teoría de la argumentación pericial.
No debe olvidarse que:
...las prácticas comunicativas influyen directamente no sólo en la forma de transmisión del conocimiento,
sino también en los procesos mentales y, por tanto, en la producción del pensamiento. Asimismo, es importante
subrayar el papel decisivo de la escritura y, más específicamente la escritura alfabética, en la conformación
del pensamiento moderno, empezando, sin lugar a duda, por el nacimiento de la filosofía, que a su vez fue
configurando los dispositivos necesarios para el desarrollo de un pensamiento lógico, analítico y científico
[5]
Al hacer mención del pensamiento lógico, analítico y científico. La Epistemología de la Criminalística, no es
solamente uno de los medios para comprender el conocimiento científico en el ámbito pericial; cuando las
pretensiones van más allá y lo que se busca es analizar: conceptos, categorías, observables o medibles en el
marco de la evidencia científica, la epistemología se nutre o auxilia de la Filosofía de la Ciencia que esta sí
tiene como objeto analizar la ciencia y sus particularidades, entre ella, la validez, fiabilidad, objetividad
y racionalidad.
Sin embargo, en la actualidad los estudios multi, inter y transdisciplinarios, permiten abordajes distintos en
el conocimiento científico, dejando atrás la visión segmentada de los análisis tradicionalistas, sino que pretende
la comprensión de los fenómenos más allá de los convencionalismos clásicos. Por ello, los estudios en ciencia forense
y criminalística, al mirar el abordaje epistemológico, filosófico e histórico de la ciencia forense, genera que
el científico, perito, investigador u operador del sistema de justicia sea consciente que la ciencia actual no tiende
a la verdad absoluta, a la certeza positivista o a la utópica objetividad pura.
En la ciencia actual con ética profesional se reconocen sesgos, límites y factores que inciden en su generación,
aceptación del conocimiento como ciencia y su divulgación. En la cual se sabe con evidencia suficiente que la ciencia
no es pura, neutral, apolítica, sino todo lo contrario, tiene esos factores que la hacen ser un conocimiento fiable
siempre y cuando ante la realidad esté libre de contradicciones. De ahí la importancia de la historia en la ciencia actual.
De las glosas anteriores: La pregunta medular a la cual se da respuesta en el presente apartado es:
¿Por qué es importante la lectura desde un enfoque histórico-epistemológico de los doce primeros artículos académicos
de la Criminalística Nacional? La respuesta es concreta, porque el no leerlos bajo estos postulados, solo puede
generar anacronismos, pero al leerlos con profundidad analítica y metodológica puede ayudar a la comprensión
actual de la ciencia forense; a aportar elementos para la resolución de problemas actuales; y generar nuevos
paradigmas para la consolidación de la ciencia forense.
La cual hace algunas décadas entró en un proceso de transformación, deconstrucción y construcción para estar a
la altura de las necesidades actuales de la sociedad, quiénes de manera tácita demandan incorporar otros elementos
al quehacer forense como: la perspectiva de género, el respeto a los derechos humanos, estándares internacionales
de cientificidad, enfoques diferenciados, certificación pericial, acreditación de laboratorios forenses, por
mencionar algunos temas.
Aunque la respuesta a la pregunta anterior no solo se reduce a una visión historiográfica o la narrativa secuencial
del pasado de la Criminalística. Lo que va inmerso en esta propuesta de análisis es no solo conocer la narrativa,
sino el tipo de narrativa, su contenido, enfoque, influencias internacionales, tendencias, aciertos y desaciertos.
Asimismo, se invita a la comunidad interesada en la comprensión de la Criminalística actual; que rescaten, lean y
aprendan de la memoria histórica, porque la lectura de los presentes textos, no solo ayudan a repensar la cuestión
pericial, sino que los aportes nacionales lejos de ser solo historia o pasado viven en la escritura, sus ideas
perduran, trascienden el tiempo y generan identidad.
A casi un siglo del primer artículo de Criminalística escrito en Criminalia en septiembre de 1933, su lectura
seguramente generará asombro, el cual es una de las virtudes que resultan del análisis de la cosmología de la
cuestión forense.
Véase en el siguiente apartado este acervo bibliográfico (descartable como anexo de la página web de la ReCiF):
Los Doce Primeros Artículos Nacionales De Criminalística (1933-1953).
En lo que respecta a la metodología para la investigación, selección y listado de los doce primeros artículos
nacionales en Criminalística; el enfoque fue cualitativo:
El enfoque cualitativo también se guía por áreas o temas significativos de investigación. Sin embargo, en
lugar de que la claridad sobre las preguntas de investigación e hipótesis preceda a la recolección y el análisis
de los datos (como en la mayoría de los estudios cuantitativos), los estudios cualitativos pueden desarrollar
preguntas e hipótesis antes, durante o después de la recolección y el análisis de los datos. Con frecuencia,
estas actividades sirven, primero, para descubrir cuáles son las preguntas de investigación más importantes,
y después, para refinarlas y responderlas (...) [6]
Con relación al tipo de investigación, esta fue documental. Algunas de sus características son:
La investigación documental es una de las técnicas de la investigación cualitativa que se encarga de recolectar,
recopilar y seleccionar información de las lecturas de documentos, revistas, libros, grabaciones, filmaciones,
periódicos, artículos resultados de investigaciones, memorias de eventos, entre otros; en ella la observación
está presente en el análisis de datos, su identificación, selección y articulación con el objeto de estudio
(Guerrero, 2014, como se citó en Reyes-Ruiz & Carmona, 2020) [7]
Los criterios para la selección de los documentos se apegaron a los siguientes lineamientos:
Con base en los criterios anteriores, el objetivo general del presente artículo fue localizar y listar los doce primeros
artículos nacionales en materia de Criminalística que fueron publicados de manera oficial en la Revista Criminalia de la
Academia Mexicana de Ciencias Penales, para invitar a los lectores a revisar su contenido y ponderar la importancia de la
memoria histórica en el contexto actual de la ciencia forense
Es importante precisar que la búsqueda de la información fue delimitada a la revista Criminalia, sin embargo,
es posible que futuras investigaciones identifiquen otras revistas y/o medios de comunicación que hayan publicado
temas forenses. De esta manera, con base en esta delimitación, el presente texto tiene alcance exploratorio y
diseño transversal. Este modelo: “recolectan datos en un solo momento, en un tiempo único. Su propósito es
describir variables y analizar su incidencia e interrelación en un momento dado. Es como tomar una fotografía de
algo que sucede” [6].
En el siguiente apartado se encuentra el listado de los 12 primeros artículos de Criminalística que se escribieron en
México en la Revista Criminalia, de la cual Sergio García Ramírez comentó que:
En la historia del penalismo mexicano es posible identificar, convencionalmente, dos grandes períodos. El primero
inicia con la expedición de los primeros códigos del México independiente y concluye con la aparición de los códigos
de 1929. El segundo comienza con los ordenamientos --sustantivo y procesal-- de 1931. En la circunstancia de éstos y
en torno a ellos llegaron a la escena la revista Criminalia y Academia Mexicana de Ciencias Penales...
Cuando llegaron Criminalia y la Academia, México dejaba atrás la etapa violenta de la Revolución y celebraba el legado
social y las implicaciones culturales de este profundo movimiento… [4].
Criminalia es una de las revistas más antiguas de México, la más longeva y duradera de las ciencias penales. Su contenido no solo abarca historia sino un acervo bibliográfico actual que consultar sus números enriquece el conocimiento de las ciencias forenses. Por ello, en cada uno de los artículos de Criminalística que se encuentran en Criminalia en el presente texto se indica el año, nombre del autor, título del artículo y la temática o especialidad pericial (Véase Tabla 1). Es importante hacer mención que si bien algunos no tienen explícitamente el título de Criminalística, forman parte de las disciplinas que a ella la integran. Esto abre la posibilidad de referenciar no solo los doce primeros títulos de Criminalística, sino también las primeras aportaciones a la Ciencia Forense o algunas de sus especialidades.
| Número | Nombre del artículo | Año | Autor | Especialidad Pericial |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Procedimientos científicos para descubrir las falsificaciones de timbres postales † [8] | 1933 | José L. Cossio, hijo | Documentoscopía |
| 2 | Qué es un laboratorio de policía [9] | 1935 | Luis Garrido | Laboratorio y Criminalística |
| 3 | Estado actual de la ciencia criminalística y de policía científica [10] | 1937 | Ladislao Thot | Criminalística |
| 4 | Laboratorios de policía judicial [11] | 1937 | Benjamín Martínez | Laboratorio y Criminalística |
| 5 | La investigación científica del homicidio [12] | 1939 | Israel Castellanos | Criminalística |
| 6 | La personalidad del profesor Benjamín A. Martínez [13] | 1941 | Víctor Velázquez | Identificación Forense |
| 7 | La cámara de comparación fotomicrográfica y su aplicación policiológica. Ilustrado [14] | 1945 | T. Borges | Química Forense |
| 8 | El guantelete de parafina. Instrucciones técnicas para su confección [15] | 1948 | Israel Castellanos y Rafael Plasencia | Química Forense y Balística Forense |
| 9 | Consideraciones medicolegales sobre las lesiones [16] | 1948 | José Torres T | Medicina Forense |
| 10 | Agrupación Sanguínea. Identificación individual de la sangre y otras manchas [17] | 1948 | Wiener Alexander | Hematología Forense |
| 11 | 11 Un peritaje histórico en México [18] | 1952 | José de Picchia Filho | Identificación Forense de Personas |
| 12 | 12 Homenaje a Bertillón [19] | 1953 | José Ángel Ceniceros | Antropometría |
Tabla 1. Artículos Históricos de Criminalística. Fuente: Elaboración propia con datos de la Revista Criminalia (1933-1953
Los artículos fueron recopilados de la revista original de Criminalia que forma parte del acervo bibliográfico
de la Biblioteca Celestino Porte Petit del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE). Esta biblioteca:
“...especializada en Ciencias Penales, Derecho Penal, Criminología, Criminalística, Victimología, Grafología,
Documentoscopía, entre otros; con un acervo de más de diez mil títulos que incluye la producción científica
del Instituto, pionero desde 1976 en la generación de conocimiento innovador y propositivo” [20].
Así pues, como el fin de la lectura es generar conocimiento, en el presente artículo no existe un resumen o
síntesis de cada texto, sino que se invita a su lectura, y que esta genere en el lector: asombro, reflexión,
sorpresas, datos interesantes, temas de análisis, meditaciones o cualquier otro tipo de saber que emane de
una lectura analítica que más allá de ser convencional, forme parte de las lecturas históricas con que cuenta
el patrimonio o la memoria histórica de la Criminalística Nacional.
A manera de ejemplo, el artículo “Procedimientos científicos para descubrir las falsificaciones de timbres postales”,
escrito en 1933 por José L. Cossio, es un texto que describe métodos químicos y la observación física de documentos
cuestionados. En este escrito no se identifica un paradigma de ciencia o los fundamentos epistemológicos en que se
basa su postura teórica o práctica.
En el artículo, La investigación científica del homicidio, escrito por Israel Castellanos en 1939, se observa que
hace uso del concepto “objetividad en la investigación”, el cual es uno de los conceptos centrales del quehacer
forense actual. Su noción y aplicación la convierten en parte de los temas centrales para comprender los sesgos
cognitivos, la cientificidad de la intervención y su relación con el órgano de prueba.
En lo que respecta al artículo “Un peritaje histórico en México”, escrito en 1952 por José de Picchia Filho,
al abordar los estudios especializados realizados a los restos humanos atribuidos a Cuauhtémoc (último emperador
Azteca), su texto contextualiza las circunstancias geográficas, culturales, históricas y demográficas de los hechos.
Por ello, al analizar estos factores y la intervención de un grupo de expertos para la dictaminación forense, se
observa la noción multidisciplinaria de intervención y su relación con la argumentación científica.
Sin embargo, tomando como referencia las consideraciones del apartado anterior. Algunas preguntas claves que
pueden orientar la reflexión desde la Epistemología e Historicidad son: ¿Qué tipo de paradigma científico
prevalecía en los doce primeros artículos de Criminalística en México?, ¿En dónde se formaron los autores de
dichos artículos?, ¿Qué influencias nacionales o internacionales prevalecían en su orientación pericial o académica?,
¿Qué fiabilidad tenía la ciencia de esa época?, En caso de que haya existido ciencia que no era válida ni fiable
¿Influyó en alguna determinación judicial?, ¿Qué pueden aprender las nuevas generaciones de estudiantes forenses de
este periodo histórico de la Criminalística Mexicana?, En ese periodo: ¿Resolvieron los académicos de aquella época
algún problema que en la actualidad se torne novedoso? Sume usted lector otras interrogantes.
A manera de hipótesis la Criminalística, su teoría del conocimiento y su epistemología ha pasado por diferentes
etapas. En sus inicios prevaleció el sentido común, la intuición y la experiencia como forma de investigación;
posteriormente se insertó el relativismo metodológico y el uso del leal saber y entender, en donde la idea de
orden comenzó a surgir, pero sin regulación alguna; después llegó el positivismo metódico en dónde la idea de usar
el método científico prevaleció en todas las especialidades forenses sin importar su epistemología. En la actualidad,
la Criminalística está pasando por un proceso de deconstrucción, construcción y uso del pensamiento crítico en
donde se ha insertado la idea de las epistemologías regionalizadas, el pluralismo epistemológico, y los estudios
inter, multi, y transdisciplinarios (Véase Figura 1).
Este último periodo prevalece en la actualidad y al cual el conocimiento histórico, epistemológico, dialéctico y
las tecnologías, hacen repensar la cuestión forense, que lejos de volver a la intuición o al positivismo metodológico,
se observa la génesis del pluralismo epistemológico y metodológico. Más cercano a reconocer la pluralidad de los casos
forenses, la identidad e identificación de las personas, el constante cambio de los fenómenos, la realidad y los problemas
a los que se enfrenta el perito, el consultor técnico, el científico forense y demás operadores del sistema de justicia penal.
Figura 1. Una orientación para comprender los periodos históricos y el pensamiento científico en la Criminalística. Fuente: Elaboración propia.
Resulta importante decir que ninguna historia es lineal, sino lo contrario, los fenómenos pueden darse de
forma sistémica, y las etapas no cesan y llegan otras repentinamente a manera de causa-efecto. Así, sería
incorrecto decir que la intuición y el leal saber y entender se acabó; o que el positivismo pericial fue
abandonado; sino que al existir diversidad de pensamiento, decisión y acción, cada una de esas formas de
acercarse y hacer Criminalística se conservan en la actualidad.
Que más allá de insistir, argumentar y explicar que algunas de ellas son problemáticas y que a manera de
metáfora “envenenan a la Criminalística”, es justo decir que la libertad de pensamiento, método, acción y
decisión es un valor inconmensurable, y que sea el tiempo, la evidencia y la historia la que haga sus propios juicios.
Reflexión final
Antes de especificar las reflexiones finales del presente texto, un tema de discusión y que genera la
necesidad de estudios especializados es revisar los fundamentos epistemológicos y metodológicos de cada
especialidad pericial. En los textos que se describieron, no se lee en ningún caso que la persona autora
refiera de manera específica cuál es su postura teórica que tomó para el análisis de los datos.
Que si bien es verdad que se pueden realizar análisis o interpretaciones para identificar su epistemología
y metodología, en la actualidad los estudios con rigor científico y metodológico deben explicitar sus andamiajes,
de lo contrario, su lectura puede generar pluralidad de interpretaciones que pueden alejarse de la idea central.
Por ello, puede discutirse si los doce primeros artículos en materia de Criminalística tenían o no epistemología,
metodología y filosofía explícita. Los indicios apuntan a que se encontraba implícita e iniciaba su sistematización.
La epistemología, la filosofía de la ciencia y la historicidad son bases para entender el estado del arte y las
prospectivas de temas actuales en materia pericial, entre ellos, la perspectiva de género, los estándares internacionales
de cientificidad y los sistemas de gestión de calidad.
De esta manera, la lectura, análisis y reflexión de la memoria histórica de la Criminalística depositada de
manera escrita en la Revista Criminalia, es una fuente de conocimiento para comprender los periodos que ha
pasado la Ciencia Forense y la Criminalística Nacional, el estado del arte y prospectivas. Su lectura, además,
ayuda a comprender su epistemología e historicidad.
La Historicidad y la Epistemología constituyen dos medios importantes para entender la teoría del conocimiento y
el contexto en que se produce ciencia y técnica. Por ello, los estudios histórico-epistémicos forman parte del
cúmulo de saberes que de manera integral explican el quehacer forense contemporáneo y la función de la Criminalística
actual en el sistema de justicia penal acusatorio.
La Revista Criminalia se edita desde 1933 y en la actualidad tiene 92 años, se acerca al siglo. Criminalia, es
uno de los baluartes de las Ciencias Penales, entre ellas, la Criminalística. Así, como se leyó a manera de invitación
a la lectura, solo se revisaron los 12 primeros textos de Criminalística, llegando hasta el año 1953. El resto es
una tarea pendiente, en las cuales se encuentran los aportes que ha realizado la Academia Mexicana de Criminalística
(AMC), a la Criminalística y la Ciencia Forense. La AMC tiene una larga tradición en la Criminalística Mexicana,
cuyo valor puede consultarse en Criminalia y otros trabajos de investigación. De hecho, en el marco de su 50 aniversario,
su labor no solo es reconocida, se agradece y espera seguir escuchando y leyendo a sus integrantes.
Es dable insistir en un tema concreto e incorporar a manera de escolio otro, el primero, cualquier lectura de
textos históricos debe realizarse sin anacronismos y en la medida de lo posible libre de sesgos, de no hacerlo
de esta manera, su lectura se descontextualiza; y el segundo, la otredad no reconocida y los momentos históricos
en donde hubo desaciertos, omisiones, aspectos negativos de la ciencia forense a través de la historia. Más que
juzgarlos como errores, ayudan a entender mejor el pasado. Sirva como nota final y el inicio de nuevas ideas de
investigación: ¿Qué pasó con la otredad pericial?, ¿Quiénes fueron? ¿Qué aportes hicieron?
Por último, que la lectura histórica y epistemológica de la Criminalística coadyuve en formar mejores comunidades
científicas y operadores del sistema de justicia penal, en favor de las víctimas y el esclarecimiento de los hechos.
Referencias
1. E. Belvedresi R. Introducción a la filosofía de la historia: Conceptos y teorías de historia Sociales Ldc, editor.: edulp; 2016.
2. Ercoli A, Sepúlveda A. Nuevos objetos históricos: Pasado reciente, trauma y memoria. El pasado reciente en disputa. Tensiones entre historia y memoria. In Plata UNdl, editor. Introducción a la filosófia de la historia. Conceptos y teorías de la historia.: edulp; 2016. p. 62-78.
3. Silva Olarte R. Del anacronismo en Historia y en ciencias Sociales. Historia Crítica. 2009 Noviembre.
4. Criminalia. Academia Mexicana de Ciencias Penales. [Online].; 2025 [cited 2025 Agosto 15. Available from: https://criminalia.com.mx/index.php/revista/historia
5. Aguirre de la Luz N. Los indicios de la filosofía griega: entre oralidad y escritura. Open Insight. 2020 septiembre-diciembre; XI(23).
6. Hernández Sampieri R, Fernández Collado C, Baptista Lucio P. Metodología de la Investigación. 5th ed. México: Mc Graw Hill; 2010.
7. Reyes Ruiz L, Carmona Alvarado FA. La investigación documental para la compresión ontológica del objeto de estudio. [Online].; 2020 [cited 2025 Agosto 18. Available from: https://bonga.unisimon.edu.co/items/cbb661ef-30e3-4263-b7b2-810e88237f5f.
8. Cossio JL. Procedimientos científicos para descubrir las falsificaciones de timbres postales. Criminalia. 1933-1934 septiembre-agosto; 1.
9. Garrido L. Que es un laboratorio de policía. Criminalia. 1934-1935 septiembre-agosto; II.
10. Thot L. Estado actual de la ciencia criminalística y de policía científica. Criminalia. 1936-1937 septiembre - agosto; III.
11. Martínez B. Laboratorios de policía judicial. Criminalia. 1936-1937 septiembre-agosto; III.
12. Castellanos I. La investigación científica del homicidio. Criminalia. 1939 enero; V.
13. Velázquez V. La personalidad del profesor Benjamín A. Criminalia. 1941 septiembre; VIII.
14. Borges T. La cámara de comparación fotomicrográfica y su aplicación policiológica. Criminalia. 1945 enero; XI.
15. Castellanos I, Plasencia R. El guantelete de parafina. Instrucciones técnicas para su confección. Criminalia. 1948 febrero; XIV.
16. Torres Torija J. Consideraciones médico-legales sobre las lesiones. Criminalia. 1948 febrero; XIV.
17. S. Wiener A. aplicaciones médico-legales de la agrupación sanguínea. Identificación individual de la sangre y otras manchas. Criminalia. 1948 febrero; XIV.
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20. FGR-INACIPE. Biblioteca. [Online].; 2025 [cited 2025 agosto 25. Available from: https://inacipe.fgr.org.mx/swb/INACIPE/Biblioteca.